El jueves 7 de agosto a las 21:30, el joven grupo Landarbasoko Dizdizka participó en el concierto conmemorativo del 80.º aniversario de Gaztelu Zahar, en una velada cargada de emoción, memoria y futuro.
Con su característico desparpajo, frescura y talento, Dizdizka aportó una energía juvenil que iluminó una noche muy especial para la comunidad coral. El grupo interpretó tres obras de distinto color —Lehenengo Geltokian, Father Thunder y Tselamoya Kennayo Morena— con el objetivo de mostrar toda la riqueza de su repertorio y el potencial expresivo de sus voces. Cada pieza ofreció un registro diferente: desde lo íntimo hasta lo rítmico y festivo, permitiendo al público disfrutar de una experiencia coral diversa y emocionante.
El acto fue un homenaje sonoro a la historia compartida del canto en la comunidad, y sirvió como puente simbólico entre generaciones, reforzando el valor de la música como elemento de unión y continuidad.
Una noche para recordar, donde la tradición coral encontró en Dizdizka un relevo vibrante y prometedor.



